El
girasol confitero es una alternativa completamente distinta, con una genética distinta.
El mercado de este producto
es muy amplio y su uso puede ser tanto para alimento de pájaro como para uso humano. Se
puede consumir en forma natural con cáscara, o bien descascarado, en este último caso
tostado y salado. Además es utilizado en el mercado de la panadería.
El producto es una semilla de
mayor tamaño que el girasol aceitero. La pepita se encuentra suelta dentro de la cáscara
para que pueda descascararse fácilmente.
El girasol confitero requiere
prácticamente la misma tecnología de producción que el aceitero. Al ser las semillas de
mayor tamaño, se necesitan placas especiales para la cosecha. Otro punto que hay que
tener en cuenta es que como es para consumo humano directo, no se puede usar ningún tipo
de insecticida organoclorado ni fosforado ni desecante.
No hay un mercado abierto
para el girasol confitero, por lo que es necesario firmar un contrato con alguna empresa
que ofrezca a los que quieran producirlo un contrato por el cual se comprometen a comprar
el resultado del lote y el productor se compromete a entregar el girasol a la empresa.
Respecto a los rendimientos,
antes eran hasta un 15% menores pero con el ingreso de nuevos híbridos actualmente los
rindes compiten con los girasoles aceiteros existentes. Mycogen es una de las empresas que
comercializa las semillas de girasol confitero como Mycogen 9338, Victoria 627 y Victoria
807.