El girasol es el segundo cultivo después de la soja usado como materia prima para la
agroindustria de aceites comestibles y desde el ciclo agrícola 1996/97 es el primer
productor mundial con 6,5 millones de toneladas de granos sembrados en 3,79 millones de
hectáreas y un rendimiento promedio de 1730 kg/ha. El segundo lugar lo ocupa Rusia con
5,6 millones de toneladas seguido por la Unión Europea con 3,4 millones de toneladas.
Las regiones girasoleras se conocen como:
- Región I: gran parte de Buenos Aires, sur de Santa Fe y sudeste de La
Pampa
- Región II: aproximadamente todo Córdoba, parte de San Luis y la
franja centroeste de La Pampa
- Región III: mitad este de Formosa, gran parte de Chaco, una pequeña
franja este de Santiago del Estero y la mayor parte de Santa Fe
- Región IV: todo Entre Ríos. En esta provincia la superficie sembrada
presentó un progresivo aumento desde 1993/94 a 1998/99 con un incremento de 47.000 a
152.500 hectáreas y un rendimiento promedio de 1836 kg/ha.
El aceite de girasol está formado principalmente por triglicéridos sintetizados en
los frutos a partir de hidratos de carbono procedentes de tallos y hojas superiores
durante el período de floración a madurez fisiológica. De ahí la importancia de
mantener un área foliar suficiente para asegurar el aporte de asimilados ya que el
porcentaje de aceite está correlacionado positivamente con la duración de la superficie
foliar después de la floración.
En los últimos años la influencia de la Corriente del Niño produjo anormalidades
climáticas, favoreciendo el desarrollo de enfermedades consideradas menores, como la
"roya blanca" producida por el hongo Albugo tragopogonis y en 1998/99 ocurrió
una manifestación severa caracterizada por ampollas cloróticas fácilmente visibles y
pústulas eflorescentes blancas deprimidas,
pulverulentas con fructificaciones que se oscurecen y desprenden dejando las hojas
perforadas. El mayor daño se observa al estado de plántula, donde las pústulas pueden
cubrir toda la superficie cotiledonar y primeros pares de hojas verdaderas causando la
muerte de las mismas.
El ambiente entre otras cosas puede modificar la planta haciéndola más sensible al
ataque de microorganismos. En Entre Ríos la "roya blanca" se detecta
generalmente en siembras posteriores al 15 de octubre y en las realizadas en noviembre.
La elección de híbridos, sembrando variedades resistentes o tolerantes frente a los
patógenos o variedades de maduración temprana, y la elección de la fecha de siembra son
medidas preventivas eficientes en el manejo de enfermedades.
Algunas investigaciones indican que la "roya blanca" no afecta el rendimiento
en condiciones climáticas normales, pero plantas con el 100% de las hojas afectadas, no
florecieron o manifestaron abortos y capítulos sin semillas. Es de suma importancia
conocer los factores climáticos predisponentes y el comportamiento de los híbridos
sembrados en distintas fechas de siembra y establecer aquellas que permitirían disminuir
la incidencia de "roya blanca" en híbridos susceptibles. Por ello en la
Estación Experimental Agropecuaria Paraná del INTA se realizaron estudios durante la
campaña 1999/2000 con tres fechas de siembra (30-08-99, 29-09-99 y 27-10-99) consideradas
óptima, intermedia y tardía para la región y los híbridos Pyramid 2 y Paraíso 4
(susceptibles) y Morgan 742 (moderadamente resistente).
Condiciones climáticas predisponentes
Los factores climáticos determinantes de la infección y desarrollo de la enfermedad a
fines del mes de octubre fueron valores superiores a una temperatura media de 22,7 ºC,
humedad relativa mayor del 73% y baja heliofanía efectiva con una media de 6,4 horas. Las
precipitaciones de septiembre y octubre de 21,8 mm y 24,4 mm respectivamente,
condicionaron la aparición de la enfermedad ya que prevalece luego de períodos de
lluvias. En noviembre y diciembre la enfermedad se desarrolló progresivamente hasta
detenerse a mediados de enero, cuando la temperatura media registrada fue superior a
25ºC, conocida como no favorable.
Severidad de la roya blanca en híbridos en 3 fechas de siembra
En girasol, la fecha de siembra es una práctica cultural adecuada para el manejo de la
enfermedad y la interacción hospedante-patógeno-ambiente demuestra que las fechas
consideradas óptimas (fines de agosto) e intermedia (fines de septiembre) en Entre Ríos
permitirían a los cultivares considerados susceptibles "escapar" a la
enfermedad. En las fechas mencionadas la presencia de "roya blanca" fue
importante con niveles de Incidencia que oscilaron entre el 7,6 y 100% según los
híbridos; sin embargo, la Severidad alcanzada a nivel foliar fue de escasa magnitud. Los
máximos valores de Incidencia se registraron cuando los híbridos sembrados a fines de
agosto y fines de septiembre se encontraban en estados reproductivos avanzados, entre Fin
de Floración y Madurez Fisiológica con efectos menores sobre el rendimiento.
Las siembras de fines de octubre, consideradas tardías, determinaron en los tres
híbridos incidencias del 100% y severidades entre 11 y 33% y los valores máximos en
estados reproductivos tempranos, con posible efecto sobre algunos de los parámetros del
rendimiento. La comparación de los híbridos de girasol sembrados en tres fechas
diferentes, considerando la Incidencia y Severidad Máxima expresadas en porcentaje,
permitieron establecer que el comportamiento a "roya blanca" es diferencial,
detectándose una mayor susceptibilidad con el retraso de la fecha de siembra.
Incidencia máxima en fecha óptima (30-09-99), intermedia (29-09-99) y tardía
(27-10-99) en híbridos de girasol
Severidad máxima en siembra óptima (30-08-99), intermedia (29-09-99) y tardía
(27-10-99) en Pyramid 2, Morgan 742 y Paraíso 4