 Respuesta a la
fertilización azufrada en franjas exploratorias
Fuente: Fernando Martínez y Graciela
Cordone
La UEEA INTA Casilda ha obtenido excelente respuesta a la
fertilización azufrada de los cultivos de la región, especialmente en los de ciclo
estival. Se ha trabajado buscando alternativas de fertilización con azufre que no
modifiquen sustancialmente el manejo usual que realiza el productor del Centro-Sur de la
Pcia. de Santa Fe y del Sudeste de la de Córdoba. Esta es una región de uso agrícola
continuo, con predominancia de la superficie cultivada con soja y, en algunas
áreas, con problemas de erosión. Normalmente, el productor siembra el maíz en los
mejores lotes, y destina los más degradados a sorgo granífero o soja de primera. La
fertilización del maíz con N+P es una práctica que se realiza frecuentemente. Para esta
aproximación regional, se propuso al productor agregar una fuente de fertilizante
azufrado al tratamiento usual que él aplica. El objetivo de este trabajo fue explorar la
respuesta del maíz al agregado de azufre en el gran cultivo, en distintos ambientes de la
región, y con la tecnología del productor, para evaluar su resultado sobre el
rendimiento del cultivo y su viabilidad económica.
Materiales y Métodos
Se
seleccionaron 7 ambientes de buena productividad, ubicados sobre las series de suelo en
Peyrano, Hansen, Chabás y Baldissera, sin erosión. En la calificación de un ambiente se
incluyen aspectos tales como el estado de degradación del suelo, la tecnología de manejo
de suelo y cultivo, secuencia de cultivos, nivel de rendimientos anteriores, etc.
Se instalaron franjas
apareadas con dos tratamientos de fertilización:
- Tecnología de uso actual
(TUA): MAP o DAP (23 a 36 kg/ha de P2O5) + 100 a 150 kg/ha de Urea granulada;
- 2) Nueva alternativa
tecnológica (NAT): Idem 1) + 10.5 a 14 kg/ha de S-SO4= + 12 a 26 kg/ha de N.
El tamaño de
las franjas fue de 25 x 300 metros. Las fuentes de S utilizadas fueron sulfo-nitrato de
amonio (SNA) y sulfato de amonio granulado (SA). Estos productos contienen S y N; la
concentración de nutrientes del SNA es de 14% de S y 26% de N, y la de SA es de 24% de S
y 21% de N. Esto significa que el efecto sobre el rendimiento deberá ser atribuído al S
y al N adicional agregado junto con el S.
Los híbridos utilizados fueron Dekalb 696 (ciclo medio) y Dekalb 757 (ciclo completo).
Para ambos híbridos y en todos los lotes, se sembraron 78.000 semillas/ha. Los sitios
indicados como 1, 5, 6 y 7 fueron implantados en siembra directa; los lotes 2, 3 y 4
fueron laboreados con cincel y escardillo. El control de malezas se realizó con
herbicidas residuales en todos los casos. La siembra y la cosecha se realizaron con la
maquinaria del productor, y el rendimiento se determinó pesando lo cosechado en cada
franja con balanzas de 4 platos.
El P se aplicó lateralmente a la línea de siembra en todas las franjas. La urea fue
incorporada al suelo en 4ta a 6ta hoja del cultivo en ambos tratamientos. En la localidad
Chabás, el productor no aplicó la dosis de urea porque consideró que el estado del
cultivo era excelente en ese momento, de todos modos se presenta el resultado obtenido. En
todos los casos, la fuente azufrada se aplicó a la siembra, incorporada lateralmente,
sola o en mezcla con el P para facilitar el manejo del productor. Por lo tanto, en el
tratamiento con S la dosis adicional de N estuvo disponible a la siembra.
Resultados y
Discusión
El
rendimiento promedio de la TUA en los 7 ambientes ensayados fue 8.993 kg/ha (+/- 814),
valor superior al rendimiento promedio de la región. Según los datos de la Dirección de
Economía Agraria-Estimaciones Agrícolas (SAGPyA), el rendimiento promedio de maíz para
la campaña 1998/99, de los Departamentos Caseros, San Lorenzo, Constitución, Iriondo y
Belgrano de Santa Fe; y Unión y Marcos Juárez de Córdoba, fue 6.762 kg/ha. La
comparación de los dos valores promedio confirma que este trabajo se llevó a cabo en
ambientes de productividad media/alta.
La NAT tuvo un rendimiento promedio de 10.160 (+/-139) kg/ha. Se observa que el desvío
standard es menor para los tratamientos con agregado de S que para los fertilizados con
P+N solamente. Posiblemente, al mejorar el ambiente a través de una fertilización más
completa, el rendimiento de los distintos sitios e híbridos se hace más uniforme.
Los resultados obtenidos mostraron un incremento de rendimiento promedio de 1167 kg/ha
para la NAT con el agregado de una fuente combinada de S y N. Se observa que en los
ambientes de Colonia Italiana, donde los rendimientos de la TUA fueron muy altos, la
respuesta por el agregado de S fue de escasa magnitud; mientras que en Sanford, donde el
rendimiento de la TUA fue el más bajo, la respuesta a S fue la más alta. Considerando
que los 2 sitios de Colonia Italiana podrían ser de "no respuesta", el
incremento promedio de las 5 localidades "con respuesta" fue de 1.536 (+/- 748)
kg/ha.
Al comparar los nutrientes aportados y requeridos, se observa que en la mayoría de los
casos se aplicó entre 20 y 30% del requerimiento de N, con extremos de 6,45 y 43 %; y
aproximadamente, entre 35 y 50% del S requerido cuando se aplicó la fuente de S. Por lo
tanto, el nivel de producción que se alcanza en los lotes considerados continúa
haciéndose a expensas de la mineralización de la materia orgánica del suelo. Por otro
lado, asumiendo que los nutrientes contenidos en el grano son los que salen del sistema y
que los contenidos en el rastrojo se reciclan en el suelo, el nivel de nutrientes
agregados tampoco compensa la cantidad exportada con los granos para los 3 nutrientes
considerados. El nivel de reposición calculado de los nutrientes exportados alcanzó
valores promedio del 57% para N y 45% para P, mientras que con la dosis propuesta de S se
repuso el 82% promedio de la cantidad exportada en el grano.
Si se compara la diferencia entre el requerimiento calculado de nutrientes de ambas
alternativas debida al aumento de rendimiento y la dosis de S aplicada, surge que esta
habría sido utilizada sólo en un promedio de 28%, con rango desde 8 a 60%. Sin embargo,
el requerimiento adicional de N es semejante o supera a la dosis adicional agregada de
este nutriente. Esto puede ser un indicador de una mayor eficiencia de utilización del N
en presencia de S, y también que el nivel de N habría sido insuficiente para el logro de
mayores rendimientos, limitando la utilización del S agregado.
Además, el resultado económico de las alternativas de fertilización ensayadas permitió
ver que el ingreso adicional producido por el agregado de una fuente de fertilizante
azufrado superó a la alternativa del productor en 6 casos, mientras que el resultado neto
fue negativo en sólo 1 caso.
Conclusiones
- En 6 de las 7 situaciones
evaluadas fue factible incrementar los rendimientos de maíz a través de agregar una
dosis de S combinada con N a la alternativa usual de fertilización utilizada por el
productor.
- En esas 6 situaciones, el
ingreso adicional superó al costo adicional de aplicar la nueva alternativa de
fertilización.
- Las dosis agregadas de N, P y
S compensaron sólo un promedio del 57%, 45% y 82%, respectivamente, de la exportación de
los mismos en el grano. Esto demuestra que se están alcanzando esos niveles de
producción a expensas de la disminución del stock de nutrientes del suelo.
- De acuerdo a los cálculos de
requerimientos de nutrientes, la dosis de S aplicada habría sido utilizada en baja
proporción. Esto sugiere que deberían incrementarse los niveles de N y P para aprovechar
la respuesta al S a través de una fertilización balanceada.
Cuando se
agregó una fuente de fertilizante azufrado, el rendimiento productivo fue más uniforme
para los distintos ambientes y para los 2 híbridos utilizados.
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Factores
a contemplar en la elección de híbridos |
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La
calidad del grano |
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