El
azafrán, una opción para cultivar en pequeñas extensiones
Fuente:
Ing.Agrónomo Antonio Navarro, INTA La Consulta - Mendoza
El azafrán
es un cultivo ideal para productores minifundistas, con superficies de 0,3 a 1 hectárea,
por ofrecer las siguientes ventajas:
- Es un cultivo de
otoño-invierno, época de escasa actividad agrícola.
- Las plantas requieren suelos
de mediana fertilidad y agua con cierta moderación.
- Las labores culturales pueden
efectuarse con pocas herramientas y son de bajos valores.
- Se emplean escasos insumos:
fertilizantes, herbicidas y productos fitosanitarios.
- La tecnología que requiere no
difiere mucho de las que se realizan a otros cultivos hortícolas y son fáciles de hacer.
- Exige poca mano de obra
durante el año agrícola, excepto en el período de cosecha.
- Escapa a los daños
climáticos, especialmente a las heladas otoñales y al granizo.
- Mediante un simple y
económico proceso se transforma al producto en no perecedero.
- El producto terminado es de
fácil conservación.
- Además permite al productor
hacer diversificación de cultivos evitando la pérdida de fertilidad y degradación del
suelo. Se lograría la ocupación semiociosa de la mano de obra del grupo familiar durante
casi todo el año. Se aumentaría la rentabilidad, mejorando la calidad de vida familiar.
Características de la planta
El
azafrán es una planta rústica, de unos 40 a 60 cm de altura, de días cortos, vegeta en
otoño e invierno y ocupa el terreno durante 3 años.
Se propaga por cormos, mal llamados bulbos; a los más chicos por su forma se los denomina
cormillos y no son floríferos en los dos primeros años vegetativos.
Las hojas se dan en manojos de 6 a 10, son sésiles, lineales y terminadas en punta.
Cada cormo puede dar origen de 1 a 3 tallos florales y cada uno de ellos 1 a 3 flores
solitarias, que son más bien grandes, con 6 pétalos de color lila y poseen 3 estambres
cortos, amarillos y un pistilo blanquecino en su base, trifurcado en tres estigmas largos
de color rojo-anaranjado, son la parte útil de la planta.
Tecnología del cultivo
La
época de plantación, en Mendoza va de mediados de noviembre a fines de diciembre. Cuando
se utilizan cormos ligeramente dañados, puede plantarse a fines de febrero.
Distancia de plantación
En
surcos con una cara entre 50 a 60 cm y en doble cara de 70 a 80 cm, y la separación entre
caras sobre el borde es de 15 a 20 cm.
Densidad de plantación
La
densidad de cormos por hectárea varía según sean surcos con una o doble cara, distancia
entre surcos y tamaño de los cormos. Se utilizan para plantar de 20 a 25 gramos, (14
cormos por metro lineal), de 26 a 30 gramos, (12 cormos por metro lineal) y los de 31 a 35
gramos, (10 cormos por metro lineal).
Preparación
del suelo
- Hacer los surcos según el
sistema de plantación elegido con una profundidad de 12 a 15 cm., en dirección a la
menor pendiente.
- Colocar en el fondo de los
surcos los cormos con el ápice hacia arriba y separarlos de acuerdo a su tamaño.
- Tapar de manera que los cormos
queden enterrados entre 19 a 21 cm del nivel del camellón.
- Dar un riego de inmediato.
Labores culturales de
posplantación
Debe darse el primer riego al
mes de la plantación y repetir a fines de febrero y a unos 10 días previo a la
emergencia de las hojas.
Controlar las malezas con
herbicidas o carpidas superficiales.
Mantener el suelo mullido,
desde unos 5 días antes de la brotación mediante carpida manual sobre la hilera de
plantación.
Cosecha
La
recolección de flores, el desbriznado y el testado de los estigmas son casi simultáneos.
- Recolección de flores:
diariamente se cortan únicamente las flores abiertas, entre la corola y la inserción con
el pecíolo. Se guardan a la sombra, en capas no mayores de 25 cm de espesor, hasta el
desbriznado.
- Desbriznación: se efectúa
tomando una flor y con las uñas de los dedos índice y pulgar de la otra mano se corta el
estilo justo donde cambia el color blanquecino y rojo-anaranjado. Los tres estigmas deben
estar unidos por una porción tenue de estilo.
Secado de los estigmas
Existen
varios métodos de secado. Se explicará el artesanal , que consiste en utilizar la
hornalla de la cocina familiar, los cedazos harineros con malla metálica muy fina y la
plancha de hierro.
Procedimiento:
- Se colocan los estigmas
oreados en capa de 2 a 3 cm de espesor sobre la malla metálica del cedazo.
- A 12 centímetros de altura de
la plancha de hierro se someten los estigmas a una temperatura de 35ºC, durante media
hora, haciendo movimientos suaves.
- Se coloca encima el otro
cedazo, se vuelcan los estigmas y se continúa el secado hasta que la totalidad del
azafrán se haya tostado, virando el color rojo-anaranjado brillante al rojo oscuro opaco
y se vuelvan quebradizos. Los estigmas deben perder entre el 80 y 85% de la humedad que
tenían.
Rendimiento por hectárea de
azafrán seco
Primer año 8 a 10 kg.
Segundo año 18 a 22 kg.
Tercer año 27 a 33 kg.
Conservación
Al
azafrán, durante su almacenamiento, se lo preserva de la luz y la humedad ambiental. Los
envases deben ser oscuros y herméticos, al envasarlo no presionar para evitar la rotura
de los estigmas, porque pierden valor comercial.
La calidad del azafrán y su valor comercial están dadas en su entereza, longitud, color
oscuro opaco y aroma fuerte.
Cuidados culturales al 2º y 3º año de cosecha
Riegos:
Después de la cosecha se da un riego cada mes, y dos durante los meses de setiembre y
octubre, continuando con uno mensual hasta fines de febrero, aumentando en marzo uno cada
15 días hasta unos 10 días antes de la brotación.
Carpidas mensuales
Realizar
carpidas superficiales periódicas para mantener el suelo mullido, libre de malezas y
eliminar el exceso de humedad si lo hubiera, la última carpida se realiza unos 5 días
antes de la brotación.
Rastreadas interfilares
Anualmente
se efectúan tres: después de la cosecha, a mediados de setiembre y a principio de marzo.
Enmiendas
del suelo
Se realizan junto con las rastreadas interfilares.
La materia orgánica y el fósforo se incorporan a principio de marzo.
Si es necesario aplicar nitrógeno y potasio, al finalizar la cosecha, la dosis de
nitrógeno se incorporará en 2 o 3 oportunidades, en partes iguales cada 20 o 30 días.
Control de malezas anuales
Mantener
el cultivo libre de malezas, especialmente durante los períodos vegetativo y
reproductivo, mediante carpidas y aplicaciones de herbicidas.
Control
de plagas y enfermedades
Trips: se los ha encontrado
alimentándose en los estigmas causando daños. Curar después de la recolección de las
flores con un insecticida y repetir si se observa un nuevo ataque.
Roedores: cuando se
observen daños en las hojas o cornos, colocar cebos tóxicos.
Enfermedades
Los
cormos son sensibles a los hongos del suelo, tales como Rhizotonia, Violeta, Fusarium,
Selerotinia Bulbosium.
Se recomienda:
- Antes de plantar, realizar
tratamiento preventivo a los cormos.
- No plantar en suelos húmedos
e impermeables.
- no cultivar azafrán durante 4
o 5 años en suelos donde se hayan detectado enfermedades.
Renovación del cultivo
Cuando
decae la producción, se arrancan los cornos desde noviembre a principio de diciembre,
esta operación se hace con arado o aporcador sin vertereda. De inmediato se elimina la
tierra y se separan los cormos madres consumidos, se sacan las túnicas exteriores poco
adheridas y se cortan las raíces. A continuación se seleccionan por sanidad y clasifican
por tamaño .
Conservación de los cormos
Se
almacenan en un lugar a la sombra, seco, bien ventilado y que con una temperatura entre
23ºC a 25ºC. Los cormos se colocan en capas que no superen los 25 cm de espesor,
previamente se espolvorean con unos 5 a 8 kg de azufre micronizado por cada mil kilos de
cormos.
Rendimiento de los cormos a los tres años de plantados
La
relación cuantitativa de producción de cormos es de 1 a 8 por hectárea, el rendimiento
probable será de 76.000 kg con un 24% de descarte.
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Forestación:
tecnología de cultivo y posibilidades de mercado |
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