Citrusvil SA, empresa que viene desarrollando
su actividad en la limonicultura tucumana desde hace 30 años, es otro ejemplo de cómo se
puede crecer a fuerza de ganar nuevos mercados. El principal destino de sus exportaciones
son los países de la Unión Europea, a los que se suman Rusia y Oriente. Entre sus logros
más recientes cabe consignar la apertura del mercado norteamericano para el limón
tucumano.
"Actualmente centramos nuestras expectativas en la apertura de nuevos mercados
para la fruta fresca, como Japón y China", dice Vicente Lucci, presidente de esta
empresa, que en 2000 facturó US$ 62 millones. Citrusvil cuenta con 5000 hectáreas de
limón y 1500 ha de pomelos y naranjas plantadas, en producción y crecimiento. La
exportación proyectada para el año en curso es de 1.800.000 cajas de cítricos, de las
cuales 300.000 son de fruta dulce (pomelos y naranjas) y el resto de limones.
La capacidad de industrialización es de alrededor de 300.000 toneladas por año, de
las cuales el 95% va al mercado externo.
Citrusvil abastece a sus clientes internacionales con los subproductos del limón:
aceites esenciales de limón, jugos concentrados de limón, cáscara deshidratada de
limón.
En fruta fresca, dos tercios se destinan al mercado externo y el tercio restante provee
al doméstico.
Citrusvil SA da empleo a 500 personas en forma directa y permanente y a alrededor de
otras 2500 en forma temporaria durante la zafra, que va de abril a septiembre.
En un repaso de las dificultades de orden nacional y provincial, macro y micro, Lucci
reconoce que son de lo más variadas, y menciona la sobrevaluación del dólar con
respecto al euro, el aumento del costo argentino desde la aplicación de la ley de
convertibilidad, las cargas impositivas y previsionales, el recupero de IVA de
exportación, el cobro de reembolsos, muchas veces insuficientes, la distancia a los
puertos de embarque, el mal estado de la infraestructura vial y portuaria y la
disponibilidad de fletes, entre otras.
Entre las ventajas, menciona el clima y suelo tucumanos aptos para la producción de
limón, y una situación de contraestación respecto del hemisferio norte, lo que favorece
el perfil exportador.
También la preocupación constante por el aggiornamento tecnológico en todas las
áreas de producción en pos de un aumento de la productividad y la consecuente reducción
de costos.